Bruce Lee: El Legado del Dragón Emprendedor

El pasado mes de julio se cumplía el 40 aniversario del fallecimiento de Bruce Lee. Icono pop a la altura de mitos como Marilyn Monroe, James Dean o el mismísimo Ché Guevara, su carisma y dedicación le llevaron a convertirse en el mayor artista marcial de todos los tiempos. Su filosofía y su forma de vida ejemplifican un modelo a seguir por los emprendedores de hoy día. Su legado, 40 años después de su prematura muerte, está más vivo que nunca…

Filosofía

En los tiempos que corren, marcados por la austeridad y la falta de motivación, la filosofía de Bruce Lee resulta tan absolutamente fresca como cuando fue acuñada en la década de los ’70. Adaptar lo que es útil, rechazar aquello que no te sirve y crear lo que es específicamente tuyo.

Cualquier emprendedor de nuestro tiempo podría aplicar esta filosofía a su área de expertise. Su famosa metáfora del agua, como elemento capaz de adaptarse a cualquier obstáculo, es extrapolable a la forma en la que cada uno podemos conducir nuestra propia vida o, por qué no, nuestra idea de negocio. Como premisa fundamental, esta filosofía implica asumir en primer lugar una realidad personal.

Por otro lado, manifiesta la necesidad de mantenerse siempre en constante aprendizaje para saber adaptarse a las situaciones que lleguen, permaneciendo libre de prejuicios, sin anticiparse al resultado y sin autoimponerse limitación alguna.

“Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectará al resto de tu vida. Se propagará en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general. No hay límites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas. El hombre debe constantemente superar sus niveles…”

Resiliencia

El término resiliencia, tan en boga ahora, hace referencia a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Como emprendedor debes trabajar esta capacidad para sobreponerte a contratiempos e incluso resultar fortalecido por éstos. Como ya mencionamos en anteriores entradas, el coaching y la programación neurolingüística (PNL) pueden sin duda ayudarte a desarrollar esta cualidad y a enfrentarte a tus derrotas de una forma estoica a la vez que constructiva.

Fueron muchos los fracasos a los que Lee tuvo que enfrentarse a lo largo de su carrera personal y profesional. En el plano personal, durante una sesión de entrenamiento con pesas, tuvo una lesión dorsal que lo dejó postrado en una silla de ruedas sin apenas poder moverse. Los doctores que lo examinaron le aseguraron que nunca más podría volver a practicar artes marciales, siendo su firme creencia en el poder de la mente lo que le llevó a una recuperación casi milagrosa y un año después no sólo recuperó la flexibilidad de siempre, si no que además aumentó su fuerza.

En el plano profesional también fueron muchas las decepciones y los obstáculos a los que tuvo que hacer frente. Tras su aparición en series como The Green Hornet o Longstreet, Bruce Lee fue rechazado para varios papeles cinematográficos. Después de trabajar durante largo tiempo en una idea para una serie de televisión sobre un monje de Shaolin que recorría el viejo oeste americano, la ABC Network terminó dándole el papel protagonista a David Carradine. Sí, la serie era Kung-Fu.

Lejos de resistirse a la derrota, Bruce embarcó hacia Hong Kong para asociarse con el productor Raymond Chow, con el que filmaría las cuatro películas que cambiarían el género de las artes marciales para siempre. Más adelante, Enter the Dragon o Game of Death han demostrado ser fuente de inspiración de cineastas como Quentin Tarantino (y el chándal amarillo de Uma Thurman en Kill Bill); o de músicos como RZA (y su famoso disco “Enter the Wu-Tang”), como bien recoge el documental How Bruce Lee Changed the World.

Influencer

Es seguro que todos vosotros habréis oído hablar de los influencersdebido sin duda a la “intromisión” de las redes sociales en nuestras vidas. Pues bien, este anglicismo se usa hoy día principalmente para designar a personas influyentes cuyas recomendaciones pueden determinar los gustos, opiniones o intereses de los demás. Pero antes de que cualquiera que tuviera un blog y una cuenta de Twitter, en los que poderle decir a sus followers qué teléfono deben comprar o a qué restaurante deben ir, Bruce Lee se alzaba como el auténtico influencer de la era 2.0 cuando está etiqueta aún significaba algo.

Han sido varias las ocasiones en las que se ha utilizado a Bruce Lee para comercializar un producto. En 2008, le hacían jugar un vertiginoso partido de ping pong, usando unos nunchakus en lugar de la típica raqueta, para anunciar el modelo Nokia N96. Hace tan sólo unos meses era resucitado de nuevo para hablar del espíritu emprendedor en el último y controvertido spot de Johnnie Walker. 

Y es que son muchas las agencias de marketing que se han inspirado en él para realizar sus campañas publicitarias. Sin duda la más conocida de ellas fue la ejecutada para BMW, que empleaba frases sacadas de la entrevista hecha a Bruce Lee por Pierre Berton, y que sirvieron a la marca de coches para establecer una similitud con la filosofía de Lee: “No te adaptes a la carretera, sé la carretera”. El éxito de la campaña fue descomunal.

La archiconocida frase Be water, my friend, que citaba al final del anuncio, se viralizó cual pandemia zombie por programas de televisión, radios, periódicos y, sobre todo, en Internet, donde cada día aparecían nuevas parodias e imitaciones que usaban la coletilla.

También funcionó en términos económicos, lo cual demuestra la capacidad influyente de Lee. Durante los meses de su emisión, de octubre a noviembre de 2006, las ventas del modelo de coche que anunciaba aumentaron un 73% con respecto al mismo periodo de 2005, siendo el tráfico de visitas a los concesionarios un 35% mayor al de la media anual.

 

by Antonio Manzano