Emprendiendo con ritmo

Seguro que muchos emprendedores, cuando necesitan una ración extra de energía, tienen por costumbre ponerse música a todo volumen para conseguir esa inyección vigorizante. Pero si eso es todo lo que haces con la música, no estás aprovechando todo el potencial que tiene para ayudarte.

En entradas anteriores hemos hablado de herramientas y técnicas “innovadoras” que pueden ayudarnos a desarrollar proyectos con éxito. Si bien las mismas resultan interesantes y muy efectivas, no es menos cierto que, a más de uno, esto le puede “sonar a chino”. Pues bien,  la buena noticia es que todos contamos con otra herramienta muy familiar, increíblemente poderosa y placentera y al alcance de todos los bolsillos: la música.

A riesgo de parecer cursi, opino que la música tiene el poder de conectarnos con nosotros mismos y hacer que trascendamos nuestra mente (hecho que nos permite aumentar nuestra creatividad). Desde hace mucho tiempo se estudia la influencia que tiene la música en el desarrollo de la inteligencia y el ámbito creativo (entre otras muchas aplicaciones más allá del mero ocio). No es necesario enchufarse a una compleja máquina ni hacer uso de un diagrama para que, cuando escuchamos nuestra canción favorita, nos dejemos llevar, cerremos los ojos y, simplemente disfrutando, nos sintamos relajados e inspirados. Y es precisamente en esos estados de relajación donde nos olvidamos de nuestros miedos, nos concentramos en el ahora y podemos entrar en lo que Mihaly Csikszentmihalyi denomina un estado de flujo creativo.

Pero además de potenciar nuestra creatividad, la música permite optimizar el uso de nuestra mente como  herramienta clave para mantener ese estado de flujo creativo. En el libro “Tu Música Puede cambiar tu vida” se describen varias aplicaciones de la música que contribuyen a ello (simplemente personalizando una lista de canciones). Algunas de esas aplicaciones tienen como objetivo hacer fluir la imaginación, aliviar la ansiedad, aumentar nuestro estado de alerta, organizar el cerebro (ya que la música contribuye a optimizar el denominado patrón de actividad cerebral o “PAC”) y vivenciar la creatividad.

Todo lo anterior, llevado al terreno de los emprendedores, hace que la música pueda ocupar un papel protagonista en el desarrollo de cualquier negocio de éxito:

  • Por un lado, porque la música fomenta la imaginación (lo cual es clave para dar con un proyecto innovador)
  • Por otro lado, porque mantener ese estado de flujo creativo, alejarse de la ansiedad y ordenar nuestro cerebro son labores imprescindibles para lograr que una idea brillante se materialice en un negocio de éxito a lo largo del tiempo.

Al fin y al cabo, la música nos hace disfrutar y conectar con nosotros mismos, y es precisamente de ahí de donde emergen la fuerza, la pasión, y la energía que llevan al éxito de un proyecto (vital o profesional).

Ya lo dijo Platón hace unos cuantos años: “La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas”. Me encanta esta frase porque describe a la perfección lo que la música, sin que muchas veces nos demos cuenta, aporta a nuestras vidas.

by Paula Artal